“Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.” (Génesis 2:9)
Buenos días para ti hermano o hermana en la fe, es mi deseo que seas bendecido en Cristo, tengas un excelente día y vivas para la Gloria de Dios.
La Biblia nos enseña en Génesis 2, que Dios así como creó al hombre, creó también el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal, y lo ubicó en el centro del huerto del Edén, con muchos otros árboles para que el ser humano pudiera sustentarse, sin embargo, la única orden que Dios entregó fue:
De todo árbol del huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás. (Génesis 2:16–17)
El árbol del conocimiento del bien y del mal estaba en el centro del huerto. El ser humano tenía otros árboles a su disposición para alimentarse. ¿Podía disfrutar de todo aquello y aun así no estar satisfecho? ¿Por qué escoger lo que Dios había prohibido?
Una persona puede probarlo todo y seguir insatisfecha
La satisfacción es algo en la vida cotidiana que tiene un lugar muy alto en nuestro sistema de valores, muchas veces deseamos algo no porque lo necesitemos, sino porque queremos tan solo “satisfacer” un deseo o anhelo personal. Debemos entender que la vida aunque ciertamente implica disfrutar placeres, cosas entretenidas y también agradables, no todo se trata de “nosotros”, por este sentido es que Dios debe ser central en nuestro corazón. ¿Has pensado en satisfacer a Dios así como buscas satisfacer tus deseos humanos y necesidades? ¿Entiendes que Dios es digno de nuestra mejor dedicación de vida, de tiempo y de nuestros recursos? Pablo dijo: “porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.”
El árbol de la vida estaba disponible, pero el ser humano no lo escogió
El hombre en su condición en el huerto del Edén tuvo la oportunidad de poder tener acceso al árbol de la vida, sin embargo no lo hizo por voluntad propia. Esto es algo que deberíamos considerar, ya que Dios siempre nos invita a beber de sus aguas, y a comer de su pan, tal y como lo dijo Jesús. De hecho, Él mismo nos invita a ir a la luz y nos invita a la vida eterna. ¿Cuántas veces has sido invitado a comer a la mesa de Dios y has aprovechado esa oportunidad? ¿Puedes reconocer que en todo momento de tu vida, Dios está dispuesto a recibirte mientras oras, o lees la Biblia y buscas de Él? ¿Por qué buscar el alimento en aquello que no te llenará? ¿Por qué buscar entretenimiento cuando puedes tener paz que sobrepasa todo entendimiento? Jesús simboliza el árbol de la vida a la cual puedes venir en cualquier momento.
¿Has entendido que Dios ha revelado su voluntad en su Palabra que es la Biblia para nosotros identificar la verdad del error?
El ser humano busca el árbol prohibido porque es aquello que le falta
Una de las cosas que satanás hace a menudo es reorientar nuestra mirada no para ver lo que ya tenemos y poseemos sino aquello que no tenemos y que nos falta. Por esta razón es el dios de la insatisfacción, del interés y del orgullo. Nuestra vida no debe caracterizarse por aquello que nos falta o no tenemos, sino más bien por lo que Dios nos ha entregado: Nos ha dado a su Hijo, nos ha entregado vida eterna, y tenemos la promesa más hermosa del mundo, que si morimos, resucitaremos un día para gloria eterna. ¿Has considerado agradecer a Dios por lo que tienes más que por aquello que te falta? ¿Has considerado la salud con la que has sido bendecido? ¿La familia que te ha dado? Y muy especialmente: ¿Las promesas de vida eterna que tienes en Cristo Jesús?
Reflexión teológica
Una de las cosas que más nos pueden acercar a vivir una religión genuina, fiel y segura de amor a nuestro Dios, es cuando mostramos lealtad y fidelidad a Él, incluso en nuestros momentos más difíciles, de necesidad extrema o de dolor y aflicción en la salud. Esto lo vimos reflejado en la vida de Job, un hombre que lo tuvo todo pero también lo perdió todo, lo cual nos hace preguntarnos, ¿Cómo dijo lo que dijo? –“Jehová dio, y Jehová quitó” sea el nombre del Señor bendito.
Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. (Mateo 8:20)
Que sea la gratitud lo que te pueda distinguir como seguidor de Jesús, recordando a aquel que se hizo pobre para darnos todas las riquezas de su gloria en el cielo.
Dios guarde tu vida en Cristo Jesús, te prospere, te guíe y te edifique en su amor y su verdad.
Toma un momento. Presenta ante Dios lo que has leído.
